ESTRIDOR EN PEDATRIA



ESTRIDOR EN PEDIATRÍA

Pacientes y Familias · NeumoPed / MedIA

El estridor es un ruido respiratorio agudo, áspero o “chillón” que se produce cuando el aire pasa por una zona estrecha de la vía respiratoria, principalmente en la laringe o la tráquea. Puede aparecer desde el nacimiento o desarrollarse posteriormente durante una infección, inflamación, aspiración de un cuerpo extraño u otras enfermedades.

En algunos niños es leve y transitorio; en otros puede ser una señal de obstrucción importante de la vía aérea, por lo que es fundamental reconocer sus características y las señales de alarma.

1. ¿Cómo suena el estridor?

Generalmente se escucha como un sonido fuerte y agudo al respirar. A diferencia de las sibilancias, que suelen originarse en los bronquios y se escuchan principalmente al sacar el aire, el estridor suele indicar una alteración localizada en las vías respiratorias superiores.

Puede escucharse:

  • al inspirar;
  • al espirar;
  • durante ambas fases de la respiración;
  • solamente cuando el niño llora, se agita o hace ejercicio;
  • o incluso estando tranquilo, cuando la obstrucción es más importante.

2. ¿Qué significa que sea inspiratorio, espiratorio o bifásico?

La fase de la respiración en la que aparece puede ayudar al médico a localizar aproximadamente la zona del problema.

Estridor inspiratorio: suele relacionarse con alteraciones por encima o a nivel de las cuerdas vocales.

Estridor bifásico: se escucha al inspirar y al espirar y puede sugerir una obstrucción más fija a nivel de la glotis, subglotis o tráquea.

Ruido predominantemente espiratorio: puede sugerir una alteración más baja de la vía aérea, aunque es necesario diferenciarlo de las sibilancias bronquiales.

Esta clasificación orienta, pero no establece por sí sola el diagnóstico.

3. ¿Cuáles son las causas más frecuentes?

La causa depende mucho de la edad del niño, de si el ruido está presente desde el nacimiento y de si apareció de manera súbita o progresiva.

Entre las causas se encuentran:

  • laringomalacia;
  • parálisis o alteraciones de las cuerdas vocales;
  • estenosis subglótica;
  • lesiones congénitas de la laringe;
  • traqueomalacia;
  • crup o laringotraqueítis viral;
  • inflamación o edema de la vía aérea;
  • cuerpo extraño;
  • reacciones alérgicas graves;
  • lesiones o masas de la vía respiratoria;
  • obstrucción laríngea inducida durante ejercicio;
  • secuelas posteriores a intubación;
  • algunas malformaciones vasculares que comprimen la tráquea.

4. Laringomalacia: causa frecuente en lactantes

La laringomalacia es una de las causas más frecuentes de estridor en los primeros meses de vida.

En estos bebés, las estructuras de la laringe son más blandas y pueden desplazarse hacia la entrada de la vía aérea durante la inspiración.

Habitualmente el estridor:

  • comienza durante las primeras semanas de vida;
  • aumenta al llorar o agitarse;
  • puede ser más evidente durante la alimentación;
  • puede aumentar al estar acostado;
  • suele disminuir al crecer.

La mayoría de los casos son leves y mejoran conforme madura la laringe. Sin embargo, algunos niños pueden presentar dificultad para alimentarse, mala ganancia de peso, pausas respiratorias o dificultad importante para respirar y requieren una evaluación especializada.

5. Estridor asociado a infecciones

Una causa frecuente de aparición súbita de estridor es el crup o laringotraqueítis viral.

Puede acompañarse de:

  • tos “perruna” o metálica;
  • voz ronca;
  • fiebre;
  • congestión nasal;
  • estridor, especialmente al inspirar.

Un niño que solo presenta estridor cuando llora puede tener un cuadro menos grave que aquel que presenta estridor estando tranquilo.

6. Estridor de aparición súbita

Cuando un niño que estaba bien comienza de forma repentina con estridor, tos intensa o dificultad respiratoria, debe considerarse la posibilidad de:

  • aspiración de un cuerpo extraño;
  • reacción alérgica;
  • inflamación aguda de la vía aérea;
  • traumatismo;
  • infección importante.

Especialmente si ocurrió mientras comía o jugaba con objetos pequeños, debe valorarse la posibilidad de un cuerpo extraño en la vía aérea.

7. Estridor durante el ejercicio

Algunos niños mayores y adolescentes presentan dificultad para inspirar, sensación de cierre de la garganta y estridor durante ejercicio intenso.

Una causa posible es la obstrucción laríngea inducida por ejercicio, en la que la laringe se cierra de forma inapropiada durante la actividad.

Puede confundirse con asma, pero el mecanismo y el tratamiento son diferentes.

8. ¿Qué otros síntomas deben observarse?

Es importante informar al médico si el estridor se acompaña de:

  • tos;
  • voz ronca;
  • dificultad para alimentarse;
  • atragantamiento;
  • rechazo de alimentos;
  • pausas respiratorias;
  • respiración rápida;
  • hundimiento de las costillas;
  • pérdida o mala ganancia de peso;
  • episodios de coloración azulada;
  • neumonías recurrentes;
  • sueño intranquilo;
  • dificultad durante el ejercicio.

También es muy útil saber si el estridor:

  • existe desde el nacimiento;
  • apareció recientemente;
  • ocurre continuamente;
  • aumenta al comer;
  • empeora al acostarse;
  • aparece durante ejercicio;
  • aumenta cuando el niño llora.

9. ¿Cómo se estudia?

La evaluación comienza con una historia clínica detallada y la exploración física.

Dependiendo del caso, pueden solicitarse estudios como:

Nasofibrolaringoscopia: permite observar la laringe y el movimiento de las cuerdas vocales con una pequeña cámara flexible.

Broncoscopia flexible: permite revisar la laringe, la tráquea y los bronquios.

Broncoscopia rígida: puede ser necesaria si se sospecha un cuerpo extraño o determinadas alteraciones estructurales.

Estudios de imagen: radiografía, tomografía o resonancia pueden utilizarse cuando se sospechan alteraciones anatómicas o compresión externa de la vía aérea.

Estudio de deglución: puede solicitarse cuando existen atragantamientos, tos con los alimentos o sospecha de aspiración.

Estudios del sueño: pueden ser útiles cuando existen pausas respiratorias, ronquido importante o alteraciones respiratorias durante el sueño.

10. Papel del neumólogo pediatra

El neumólogo pediatra, particularmente cuando tiene experiencia en broncoscopia, puede participar en la evaluación de niños con:

  • estridor persistente;
  • respiración ruidosa;
  • dificultad respiratoria recurrente;
  • sospecha de malformación de la vía aérea;
  • aspiración;
  • cuerpo extraño;
  • traqueomalacia;
  • enfermedad pulmonar asociada.

La broncoscopia permite observar directamente la vía aérea y puede ser fundamental para establecer el diagnóstico.

11. Papel del otorrinolaringólogo pediatra

El otorrinolaringólogo pediatra tiene un papel fundamental cuando se sospecha una alteración de:

  • laringe;
  • cuerdas vocales;
  • región subglótica;
  • estructuras superiores de la vía respiratoria.

En muchos pacientes, el mejor abordaje se realiza conjuntamente entre pediatría, neumología pediátrica y otorrinolaringología pediátrica.

12. ¿Cómo se trata?

El tratamiento depende completamente de la causa.

Puede incluir:

  • observación y seguimiento;
  • tratamiento de infecciones;
  • medicamentos para reducir inflamación;
  • tratamiento de alergias;
  • terapia respiratoria o de voz;
  • tratamiento de alteraciones de la deglución;
  • cirugía en determinadas malformaciones;
  • extracción de un cuerpo extraño;
  • procedimientos endoscópicos.

Por eso, no existe un único tratamiento para todos los niños con estridor.

13. Señales de alarma

Debe buscarse atención médica inmediata si el niño presenta:

  • estridor intenso estando tranquilo;
  • dificultad importante para respirar;
  • hundimiento marcado de las costillas;
  • movimientos excesivos del abdomen al respirar;
  • coloración azulada o morada;
  • dificultad para hablar, llorar, comer o beber;
  • babeo excesivo acompañado de dificultad respiratoria;
  • pausas respiratorias;
  • somnolencia o dificultad para despertar;
  • disminución del nivel de conciencia;
  • inicio súbito después de comer o jugar con un objeto pequeño;
  • empeoramiento rápido.

14. Preguntas frecuentes

¿Estridor y sibilancias son lo mismo?
No. El estridor suele originarse en la laringe o tráquea, mientras que las sibilancias generalmente provienen de los bronquios.

¿Todos los bebés con estridor tienen laringomalacia?
No. Aunque es una causa frecuente, existen muchas otras posibilidades.

¿El estridor siempre significa una emergencia?
No. Algunos niños tienen estridor crónico leve. Sin embargo, el estridor intenso en reposo o acompañado de dificultad respiratoria requiere valoración urgente.

¿Puede desaparecer conforme el niño crece?
Sí. Algunas alteraciones, como muchos casos de laringomalacia, mejoran conforme madura la vía respiratoria.

¿Puede confundirse con asma?
Sí, especialmente cuando aparece durante ejercicio. Por eso es importante localizar correctamente de dónde proviene el ruido.

15. Mensaje final para las familias

El estridor no es una enfermedad por sí mismo, sino un signo que indica que existe una zona estrecha o una alteración en la vía respiratoria.

La edad del niño, el momento en que comenzó, la fase de la respiración en que se escucha y los síntomas acompañantes ayudan a orientar hacia la causa.

Un niño con estridor persistente debe ser evaluado para determinar su origen. Si el estridor aparece estando tranquilo, se acompaña de dificultad importante para respirar o de cambio de coloración, debe buscarse atención médica inmediata.

Aviso: esta información es educativa y no sustituye una valoración médica.

 

Responsable editorial: Dr. Mario Soto Ramos · Neumólogo Pediatra

Miembro del Colegio Mexicano de Neumólogos Pediatras, A.C.

Para la elaboración de este material se utilizaron herramientas de inteligencia artificial como apoyo para la redacción y la creación de imágenes. El contenido es de carácter académico y debe revisarse periódicamente.

 

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