PREVENCIÓN INFECCIONES RESPIRATORIAS

Escrito el 02/10/2026
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PREVENCIÓN DE INFECCIONES RESPIRATORIAS

Pacientes y Familias · NeumoPed / MedIA

Las infecciones respiratorias son muy frecuentes durante la infancia. La mayoría son causadas por virus y se transmiten principalmente cuando una persona enferma habla, tose o estornuda, mediante el contacto cercano, las manos contaminadas y, en determinadas circunstancias, objetos y superficies.

No es posible evitar todas las infecciones, especialmente en los niños que asisten a guardería o escuela. Sin embargo, combinar varias medidas sencillas puede disminuir el riesgo de contagio y, sobre todo, reducir la posibilidad de enfermedad grave en lactantes pequeños y niños con enfermedades respiratorias crónicas.

La prevención funciona mejor cuando se combinan varias estrategias:

vacunación + lavado de manos + ventilación + higiene respiratoria + espacios libres de humo + quedarse en casa cuando se está enfermo + atención especial a los niños de mayor riesgo.


1. ¿Cómo se transmiten las infecciones respiratorias?

Los microorganismos respiratorios pueden transmitirse:

  • mediante partículas que se expulsan al hablar, toser o estornudar;
  • por contacto cercano con una persona infectada;
  • a través de las manos después de tocar secreciones respiratorias;
  • al tocar objetos contaminados y posteriormente la nariz, boca u ojos;
  • con mayor facilidad en espacios cerrados, concurridos y con poca ventilación.

Por eso ninguna medida aislada puede evitar todos los contagios.


2. Lavado de manos

El lavado de manos es una de las medidas más sencillas y eficaces para disminuir la transmisión de infecciones.

Las manos pueden transportar microorganismos desde otras personas, juguetes, superficies, teléfonos, mesas y manijas hacia la nariz, boca y ojos.

¿Cómo deben lavarse?

Con:

  • agua;
  • jabón;
  • fricción de palmas, dorso, dedos, uñas y espacios entre los dedos;
  • durante aproximadamente 20 segundos;
  • secado adecuado.

Cuando no existe acceso inmediato a agua y jabón puede utilizarse solución hidroalcohólica apropiada, siempre con supervisión en niños pequeños.


3. ¿Cuándo debemos lavarnos las manos?

Especialmente:

  • al llegar a casa;
  • antes de comer;
  • después de ir al baño;
  • después de cambiar pañales;
  • después de sonarse la nariz;
  • después de toser o estornudar;
  • después de ayudar a un niño a limpiarse la nariz;
  • antes de preparar alimentos;
  • después de regresar de la escuela o guardería;
  • después de tocar secreciones respiratorias;
  • antes de cargar o alimentar a un bebé pequeño.

4. Evitar tocarse la cara

La nariz, la boca y los ojos son vías de entrada para numerosos microorganismos.

Es útil enseñar progresivamente a los niños a evitar tocarse la cara con las manos sucias y a lavarse las manos después de sonarse la nariz o manipular secreciones.


5. Etiqueta respiratoria

Cuando una persona tose o estornuda debe:

  • cubrir nariz y boca con un pañuelo desechable;
  • desecharlo inmediatamente;
  • lavarse las manos posteriormente.

Si no dispone de pañuelo, debe utilizar el pliegue interno del codo y evitar cubrirse con la mano.

Estas medidas disminuyen la dispersión de secreciones respiratorias.


6. Ventilar los espacios cerrados

La ventilación ayuda a reducir la concentración de partículas respiratorias suspendidas en el aire.

Cuando las condiciones climáticas lo permitan:

  • abre ventanas;
  • favorece la circulación del aire;
  • utiliza adecuadamente los sistemas de ventilación;
  • evita permanecer durante periodos prolongados en lugares pequeños, cerrados y muy concurridos.

Ventilar una habitación no causa una infección respiratoria. Las infecciones son producidas por microorganismos.


7. ¿Sirven los purificadores de aire?

En determinados espacios cerrados, los purificadores con filtros adecuados pueden complementar la ventilación.

Pueden ser útiles cuando:

  • existe poca ventilación natural;
  • hay varias personas en espacios cerrados;
  • conviven personas con mayor riesgo de enfermedad grave.

Sin embargo, no sustituyen:

  • la ventilación;
  • el lavado de manos;
  • la vacunación;
  • quedarse en casa cuando existe una enfermedad transmisible.

8. Limpieza de superficies y objetos

No es necesario mantener el hogar en condiciones “estériles”.

La limpieza regular es suficiente en la mayoría de las situaciones.

Conviene prestar especial atención a:

  • mesas;
  • manijas;
  • interruptores;
  • juguetes;
  • teléfonos;
  • controles remotos;
  • superficies del baño.

Cuando alguien está enfermo en casa puede ser útil reforzar la limpieza de los objetos que se tocan con mayor frecuencia.


9. Juguetes y objetos compartidos

Los niños pequeños:

  • comparten juguetes;
  • llevan objetos a la boca;
  • se tocan la nariz y la cara;
  • tienen contacto físico cercano.

Por ello, los juguetes de uso común deben limpiarse periódicamente.

Los objetos personales como cepillos de dientes, vasos, cubiertos, boquillas, mascarillas y otros artículos de uso individual no deben compartirse innecesariamente.


10. Mantener actualizado el esquema de vacunación

La vacunación constituye una de las herramientas más importantes para prevenir infecciones respiratorias graves y sus complicaciones.

Dependiendo de la edad, antecedentes médicos y recomendaciones vigentes, puede existir protección frente a enfermedades como:

  • influenza;
  • neumococo;
  • tosferina;
  • Haemophilus influenzae tipo b;
  • sarampión y sus complicaciones;
  • COVID-19;
  • tuberculosis grave;
  • virus sincitial respiratorio mediante estrategias específicas.

La vacunación no siempre evita por completo la infección, pero puede disminuir de manera muy importante:

  • enfermedad grave;
  • neumonía;
  • hospitalización;
  • ingreso a terapia intensiva;
  • complicaciones.

11. ¿Cuándo debe quedarse un niño en casa?

Debe considerarse que permanezca en casa cuando:

  • tiene fiebre y mal estado general;
  • presenta síntomas que le impiden participar normalmente en sus actividades;
  • tiene dificultad para respirar;
  • requiere más cuidados de los que la escuela o guardería puede proporcionar;
  • presenta vómitos o diarrea importantes;
  • existe una enfermedad para la cual se recomienda aislamiento temporal.

Quedarse en casa mientras se encuentra enfermo también ayuda a proteger a otros niños.


12. ¿Cuándo puede regresar a la escuela o guardería?

Depende de:

  • la enfermedad;
  • la presencia de fiebre;
  • la evolución de los síntomas;
  • el estado general;
  • las recomendaciones médicas;
  • las políticas de cada institución.

El niño debe encontrarse suficientemente recuperado para participar en las actividades habituales.


13. ¿Qué hacer cuando alguien está enfermo en casa?

Si un miembro de la familia presenta una infección respiratoria:

  • ventila los espacios;
  • refuerza el lavado de manos;
  • evita compartir vasos, cubiertos y artículos personales;
  • cubre adecuadamente tos y estornudos;
  • limpia superficies de uso frecuente;
  • limita el contacto cercano con bebés pequeños y personas vulnerables;
  • considera cubrebocas durante el contacto cercano cuando sea apropiado.

14. ¿Cuándo puede ser útil el cubrebocas?

El cubrebocas puede proporcionar una capa adicional de protección.

Puede ser especialmente útil:

  • cuando una persona presenta síntomas respiratorios;
  • durante periodos de alta circulación viral;
  • en lugares muy concurridos;
  • en espacios cerrados con mala ventilación;
  • durante el contacto con personas vulnerables;
  • en centros de salud.

Debe cubrir correctamente la nariz y la boca y ajustarse bien al rostro.

No sustituye las demás medidas preventivas.


15. Evitar humo de tabaco y vapeadores

Los niños expuestos a humo de tabaco presentan mayor riesgo de:

  • infecciones respiratorias;
  • sibilancias;
  • exacerbaciones de asma;
  • otitis;
  • enfermedad respiratoria más prolongada.

Los aerosoles de los vapeadores tampoco deben considerarse inocuos.

Por ello:

  • no fumes dentro de casa;
  • no fumes dentro del automóvil;
  • no vapees alrededor de los niños;
  • evita que otras personas lo hagan en los espacios donde permanece el niño.

El hogar y el automóvil deben ser espacios completamente libres de humo y vapeo.


16. Alimentación, sueño y actividad física

El sistema inmunitario necesita un organismo bien nutrido y descansado.

Es recomendable:

  • mantener una alimentación variada;
  • favorecer frutas y verduras;
  • incluir proteínas adecuadas;
  • asegurar una buena hidratación;
  • mantener horarios de sueño suficientes;
  • fomentar actividad física apropiada para la edad.

Estas medidas favorecen la salud general, aunque no sustituyen las vacunas ni las medidas específicas de prevención.


17. Prevención en lactantes pequeños

Los bebés, especialmente durante los primeros meses de vida, pueden presentar mayor riesgo de complicaciones por algunas infecciones respiratorias.

Conviene:

  • lavarse las manos antes de cargarlos;
  • evitar contacto con personas enfermas;
  • evitar aglomeraciones innecesarias durante temporadas de alta circulación viral;
  • mantener actualizadas las vacunas de quienes viven con ellos;
  • evitar por completo el humo de tabaco;
  • seguir las estrategias preventivas contra virus sincitial respiratorio cuando estén indicadas.

Los prematuros, lactantes con cardiopatías o con enfermedad pulmonar crónica pueden requerir medidas adicionales.


18. Niños con asma

Las infecciones respiratorias virales son uno de los desencadenantes más frecuentes de exacerbaciones de asma.

Además de las medidas generales, es importante:

  • mantener el tratamiento controlador indicado;
  • utilizar correctamente los inhaladores;
  • disponer de una cámara espaciadora cuando corresponda;
  • tener un plan de acción para asma;
  • mantener la vacunación actualizada;
  • evitar exposición a humo y vapeo.

No debe suspenderse el tratamiento controlador únicamente porque el niño se encuentre bien.


19. Niños con fibrosis quística, bronquiectasias o enfermedad pulmonar crónica

Estos pacientes pueden tener mayor riesgo de complicaciones por determinadas infecciones.

Pueden requerir:

  • medidas de higiene más estrictas;
  • recomendaciones específicas del centro especializado;
  • vigilancia estrecha de síntomas;
  • estudios microbiológicos;
  • tratamiento precoz de exacerbaciones;
  • separación entre determinados pacientes en centros especializados;
  • vacunación adicional según enfermedad y edad.

Las recomendaciones deben individualizarse.


20. Guardería y escuela

Durante los primeros meses o años de asistencia a guardería pueden aumentar las infecciones respiratorias porque los niños:

  • están en contacto cercano;
  • comparten juguetes;
  • todavía están aprendiendo hábitos de higiene;
  • se exponen a numerosos virus nuevos.

Esto no significa necesariamente que tengan “defensas bajas”.

Las medidas útiles incluyen:

  • lavado frecuente de manos;
  • buena ventilación;
  • vacunación actualizada;
  • limpieza regular de juguetes;
  • etiqueta respiratoria;
  • quedarse en casa cuando corresponde;
  • evitar compartir artículos personales.

21. ¿Hay que evitar que los niños jueguen juntos?

No.

El juego, la convivencia, la escuela y la guardería son importantes para el desarrollo infantil.

El objetivo no es aislar a los niños, sino disminuir riesgos mediante medidas razonables y sostenibles.


22. ¿Los antibióticos previenen las infecciones respiratorias?

No.

La mayoría de las infecciones respiratorias infantiles son causadas por virus.

Los antibióticos:

  • no previenen resfriados;
  • no acortan una infección viral;
  • no deben utilizarse “por si acaso”.

Su uso innecesario puede producir:

  • diarrea;
  • reacciones adversas;
  • alergias;
  • resistencia bacteriana.

Solo deben utilizarse cuando existe una indicación médica.


23. Inmunomoduladores y lisados bacterianos

En algunos niños con infecciones respiratorias recurrentes, el médico puede considerar determinados inmunomoduladores, entre ellos los llamados lisados bacterianos.

No son antibióticos y no contienen bacterias vivas capaces de producir una infección.

Están elaborados a partir de componentes de bacterias relacionadas con infecciones respiratorias y su objetivo es estimular o modular determinados mecanismos de la respuesta inmunitaria.

Uno de los lisados bacterianos más estudiados en pediatría es OM-85.

¿Cómo actúan?

Se considera que pueden estimular mecanismos de defensa relacionados con:

  • inmunidad innata;
  • células de las mucosas;
  • producción de determinadas inmunoglobulinas;
  • respuesta frente a microorganismos respiratorios.

Su acción no es igual a la de una vacuna.

 

24. ¿Qué niños podrían beneficiarse?

Pueden considerarse en determinados pacientes con:

  • infecciones respiratorias recurrentes;
  • múltiples episodios durante otoño e invierno;
  • ausentismo frecuente de guardería o escuela;
  • repetidos tratamientos médicos debido a infecciones;
  • determinadas enfermedades respiratorias crónicas.

Sin embargo, no todos los niños con resfriados frecuentes necesitan inmunomoduladores.

Un niño que inicia guardería puede presentar numerosas infecciones simplemente por estar expuesto por primera vez a muchos virus.

 

25. ¿Qué beneficios se han observado?

Algunos estudios con determinados lisados bacterianos han comunicado:

  • menor número de infecciones respiratorias;
  • menor duración acumulada de algunos episodios;
  • menos días de ausencia escolar;
  • menor utilización de antibióticos en determinados grupos.

No obstante, los resultados entre estudios son variables y no permiten asegurar que todos los niños obtengan el mismo beneficio.

 

26. ¿Sirven para prevenir todas las infecciones?

No.

Los lisados bacterianos:

  • no garantizan que el niño deje de enfermarse;
  • no sustituyen las vacunas;
  • no sustituyen el lavado de manos;
  • no sustituyen la ventilación;
  • no sustituyen una buena alimentación;
  • no sustituyen el tratamiento de enfermedades respiratorias crónicas.

Deben considerarse, cuando están indicados, como una medida complementaria.

 

27. ¿Los lisados bacterianos son vacunas?

No.

Una vacuna genera una respuesta inmunológica dirigida contra determinados microorganismos o componentes específicos.

Los lisados bacterianos producen una estimulación inmunitaria más general.

Por ello, un lisado bacteriano nunca debe utilizarse como sustituto del esquema de vacunación.

 

28. Lisados bacterianos y asma

Se han estudiado algunos inmunomoduladores en niños con:

  • asma;
  • sibilancias recurrentes;
  • exacerbaciones relacionadas con infecciones virales.

Existe interés en determinar si disminuir las infecciones respiratorias puede ayudar a reducir algunas exacerbaciones.

Sin embargo, estos medicamentos no sustituyen los corticosteroides inhalados ni otros tratamientos controladores del asma.

El beneficio debe valorarse individualmente.

 

29. ¿Cómo se administran?

El esquema depende del producto utilizado, la edad y las recomendaciones del fabricante.

Algunos productos con OM-85 han utilizado esquemas de tratamiento intermitente durante varios meses.

Sin embargo, la dosis y duración deben indicarse por el médico y no deben generalizarse como una receta para todos los niños.

 

30. Antes de utilizar un inmunomodulador

Cuando un niño presenta demasiadas infecciones conviene preguntarse primero por qué.

El médico puede valorar:

  • número de infecciones por año;
  • gravedad;
  • neumonías;
  • hospitalizaciones;
  • uso repetido de antibióticos;
  • crecimiento;
  • nutrición;
  • asma;
  • alergia;
  • exposición en guardería;
  • alteraciones anatómicas;
  • aspiración;
  • inmunodeficiencias.

El objetivo es evitar atribuir automáticamente los episodios a “defensas bajas”.

 

31. ¿Qué pasa con vitaminas y productos para “subir las defensas”?

No existe un jarabe, vitamina o suplemento capaz de garantizar que un niño deje de presentar infecciones respiratorias.

Las vitaminas deben administrarse cuando existe una indicación nutricional o médica.

Una dieta equilibrada sigue siendo preferible a utilizar múltiples suplementos sin una indicación definida.

 

32. ¿El frío causa las infecciones respiratorias?

No directamente.

Las infecciones son producidas por virus y bacterias.

Durante los meses fríos pueden aumentar porque:

  • circulan más algunos virus;
  • las personas pasan más tiempo en espacios cerrados;
  • existe menor ventilación;
  • aumenta el contacto cercano.

Por eso es más importante controlar la transmisión que abrigar excesivamente al niño.

 

33. ¿Abrir las ventanas puede enfermar a un niño?

No.

Ventilar adecuadamente ayuda a disminuir la concentración de partículas respiratorias en interiores.

Debe mantenerse una temperatura confortable, pero evitar la ventilación por miedo a “que entre el virus” no es una medida recomendable.

34. Lavados nasales

Los lavados nasales con solución salina pueden ser útiles cuando existe:

  • congestión;
  • exceso de secreciones;
  • dificultad para alimentarse por obstrucción nasal.

Pueden mejorar el confort del niño.

Sin embargo, no previenen por sí solos las infecciones respiratorias.

 

35. ¿Cuándo consultar al médico?

Consulta si el niño presenta:

  • fiebre persistente;
  • tos que empeora;
  • dificultad respiratoria;
  • alimentación claramente disminuida;
  • vómitos repetidos;
  • decaimiento importante;
  • síntomas demasiado prolongados;
  • empeoramiento de una enfermedad respiratoria crónica;
  • infecciones demasiado frecuentes o graves.

 

36. Señales de alarma

Busca atención médica urgente si presenta:

  • dificultad importante para respirar;
  • hundimiento de las costillas;
  • respiración excesivamente rápida;
  • pausas respiratorias;
  • labios o piel azulados;
  • incapacidad para beber;
  • signos de deshidratación;
  • somnolencia excesiva;
  • dificultad para despertar;
  • convulsiones;
  • deterioro rápido del estado general.

En un recién nacido o lactante pequeño, cualquier dificultad respiratoria importante merece una valoración temprana.

 

37. Diez medidas prácticas para proteger a tu familia

  1. Mantén las vacunas actualizadas.
  2. Lava las manos con frecuencia.
  3. Enseña a toser y estornudar en el codo.
  4. Ventila los espacios cerrados.
  5. Mantén casa y automóvil libres de humo y vapeo.
  6. No envíes al niño a escuela o guardería cuando debe permanecer en casa.
  7. Limpia regularmente juguetes y superficies.
  8. Evita contacto innecesario entre personas enfermas y niños vulnerables.
  9. Utiliza cubrebocas en situaciones seleccionadas de mayor riesgo.
  10. Reconoce las señales de alarma y consulta oportunamente.

Los inmunomoduladores o lisados bacterianos, cuando están indicados por un médico, pueden añadirse como una medida complementaria en determinados niños con infecciones respiratorias recurrentes, pero no sustituyen ninguna de estas medidas fundamentales.

 

38. Preguntas frecuentes

¿Mi hijo se enferma frecuentemente porque tiene bajas las defensas?
No necesariamente. Los niños pequeños, especialmente al comenzar guardería, pueden presentar múltiples infecciones debido a la exposición a virus nuevos.

¿Cuántos resfriados puede tener un niño?
Durante los primeros años pueden presentarse varios episodios al año, especialmente en guardería. La cantidad por sí sola no significa inmunodeficiencia.

¿Necesito desinfectar diariamente toda la casa?
No. La limpieza regular suele ser suficiente.

¿El gel antibacterial sustituye el lavado de manos?
No siempre. Agua y jabón son preferibles cuando están disponibles.

¿Los antibióticos evitan complicaciones?
No en las infecciones virales y no deben utilizarse preventivamente.

¿Los lisados bacterianos son antibióticos?
No. Son inmunomoduladores.

¿Todos los niños con infecciones frecuentes necesitan lisados bacterianos?
No. Deben seleccionarse los pacientes en quienes puedan ser útiles.

¿Puedo darle un inmunomodulador sin valoración médica?
No es recomendable. Primero debe establecerse si la frecuencia y características de las infecciones son normales para la edad o si existe otra enfermedad que deba investigarse.

 

39. Mensaje final para las familias

Las infecciones respiratorias forman parte de la infancia y no es posible prevenirlas todas.

La mejor estrategia consiste en reducir el riesgo y prevenir las formas graves mediante un conjunto de medidas:

vacunación + higiene de manos + ventilación + etiqueta respiratoria + espacios libres de humo + buena nutrición + control adecuado de enfermedades respiratorias crónicas.

En determinados niños con infecciones respiratorias recurrentes, los inmunomoduladores como los lisados bacterianos pueden considerarse como una estrategia complementaria después de una valoración médica.

El objetivo no es mantener al niño aislado ni impedirle asistir a la escuela, practicar deporte o convivir con otros niños. El objetivo es que pueda hacerlo dentro de un ambiente saludable, con medidas razonables de prevención y con una familia capaz de identificar las señales que requieren atención médica.

Aviso importante: este material tiene fines educativos y no sustituye la valoración médica. Las recomendaciones deben adaptarse a la edad, antecedentes, enfermedad de base y situación epidemiológica de cada paciente.

 

 


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