CONTAMINACIÓN DEL AIRE Y SALUD RESPIRATORIA
Pacientes y Familias · NeumoPed / MedIA
El aire que respiramos puede contener gases y partículas capaces de irritar las vías respiratorias. Cuando su concentración aumenta, la calidad del aire empeora y puede afectar la salud. La contaminación del aire constituye uno de los principales riesgos ambientales para la salud infantil.
Los niños son especialmente vulnerables porque respiran más aire en relación con el tamaño de su cuerpo, pasan tiempo jugando y haciendo ejercicio al aire libre y, además, sus pulmones todavía se encuentran en desarrollo. Por ello, pueden ser más sensibles que muchos adultos a la contaminación ambiental y al humo.
Consultar el Índice AIRE Y SALUD permite tomar decisiones prácticas: mantener una actividad, disminuir su intensidad, cambiarla de horario o trasladarla temporalmente a un espacio interior con aire más limpio.
1. ¿Qué es la contaminación del aire?
La contaminación del aire es la presencia de sustancias que pueden afectar la salud de las personas.
Estas sustancias pueden provenir de:
- vehículos;
- industrias;
- incendios;
- quema de basura;
- quema de leña;
- polvo;
- procesos de combustión;
- algunas actividades realizadas dentro del hogar.
Entre los principales contaminantes se encuentran las partículas PM2.5 y PM10, el ozono a nivel del suelo, el dióxido de nitrógeno, el monóxido de carbono y el dióxido de azufre.
2. ¿Qué son las partículas PM2.5 y PM10?
Son fragmentos muy pequeños que permanecen suspendidos en el aire.
Las partículas más finas pueden penetrar profundamente en los pulmones. Por ello, durante episodios de contaminación, incendios o presencia intensa de humo pueden tener especial importancia para la salud respiratoria.
3. Ozono a nivel del suelo
El ozono que se encuentra cerca de la superficie forma parte del llamado smog.
Puede aumentar especialmente durante días soleados y favorecer:
- irritación de las vías respiratorias;
- tos;
- opresión en el pecho;
- disminución de la tolerancia al ejercicio;
- exacerbaciones de asma.
Por ello, en días con concentraciones elevadas puede ser necesario modificar el horario o intensidad de las actividades al aire libre.
4. ¿Cómo puede afectar la contaminación a los niños?
La exposición puede producir:
- irritación de ojos;
- irritación de nariz y garganta;
- tos;
- flemas;
- sensación de opresión en el pecho;
- sibilancias;
- dificultad para respirar.
Además, puede empeorar el asma y otras enfermedades respiratorias.
No todos los niños reaccionan de la misma manera. Un niño puede presentar síntomas mientras otro, expuesto a condiciones similares, aparentemente se encuentra bien.
5. ¿Quiénes necesitan mayor protección?
Requieren especial vigilancia:
- bebés y niños pequeños;
- niños con asma;
- niños con fibrosis quística;
- niños con displasia broncopulmonar;
- pacientes con otras enfermedades pulmonares;
- niños con cardiopatías;
- pacientes con enfermedades crónicas complejas;
- niños que están cursando una infección respiratoria;
- niños que presentan tos, sibilancias o falta de aire cuando corren o juegan durante episodios de contaminación.
6. Índice AIRE Y SALUD en México
En México se utiliza el Índice AIRE Y SALUD, que comunica la calidad del aire mediante cinco categorías acompañadas de un nivel de riesgo y recomendaciones de protección.
Buena — riesgo bajo
Se pueden realizar las actividades habituales al aire libre.
Aceptable — riesgo moderado
La mayoría de los niños puede continuar sus actividades habituales, pero aquellos especialmente sensibles deben vigilar síntomas y seguir las recomendaciones de las autoridades locales.
Mala — riesgo alto
Los niños sensibles deben disminuir las actividades vigorosas o prolongadas al aire libre.
Muy mala — riesgo muy alto
Conviene reducir, reprogramar o trasladar las actividades intensas a espacios interiores con aire más limpio.
Extremadamente mala — riesgo extremadamente alto
Se recomienda permanecer en interiores, suspender o reprogramar las actividades al aire libre y seguir las indicaciones de las autoridades sanitarias y ambientales.
7. Antes de salir de casa
Cuando existe contaminación o riesgo de mala calidad del aire:
- Consulta el Índice AIRE Y SALUD en una fuente oficial.
- Revisa cuál es el contaminante responsable.
- Consulta tanto la situación actual como el pronóstico para las próximas horas.
- Si el niño tiene asma, lleva disponible el medicamento de alivio indicado.
- Sigue su plan de acción.
- Planea una alternativa bajo techo para deporte, recreo o entrenamiento.
- No suspendas ni modifiques medicamentos por cuenta propia.
8. Actividad física y contaminación
La actividad física es importante para la salud infantil.
El objetivo no es suspender siempre el ejercicio, sino adaptarlo a las condiciones ambientales.
Cuando la calidad del aire empeora puede ser necesario:
- reducir la duración;
- disminuir la intensidad;
- realizar más pausas;
- cambiar el horario;
- trasladar el ejercicio a un espacio interior.
9. ¿A qué hora es mejor hacer ejercicio?
Depende del contaminante predominante.
El ozono, por ejemplo, suele alcanzar niveles más elevados durante tardes soleadas. Si las autoridades locales recomiendan modificar los horarios, puede ser conveniente realizar el ejercicio más temprano.
También conviene evitar ejercicio intenso:
- cerca de avenidas con tránsito intenso;
- junto a vehículos encendidos;
- cerca de humo;
- en lugares con polvo abundante.
10. ¿Qué hacer si aparecen síntomas durante el ejercicio?
Si el niño presenta:
- tos;
- sibilancias;
- opresión en el pecho;
- dificultad para respirar;
- cansancio respiratorio fuera de lo esperado,
debe detener la actividad y trasladarse a un lugar con aire más limpio.
Si tiene asma, debe seguir su plan de acción y utilizar el medicamento indicado por su médico.
11. ¿Cómo mantener un espacio interior con aire más limpio?
Durante episodios de contaminación intensa, humo de incendios o polvo:
- mantén cerradas puertas y ventanas mientras el aire exterior sea claramente peor;
- utiliza recirculación en el aire acondicionado cuando sea posible;
- cambia y utiliza correctamente los filtros;
- considera un purificador portátil con filtro apropiado para el tamaño de la habitación;
- evita fumar y vapear;
- evita incienso y velas;
- no utilices generadores de ozono;
- disminuye actividades que produzcan partículas dentro de casa.
12. ¿Qué actividades pueden empeorar el aire dentro de casa?
Durante episodios de humo o contaminación importante conviene disminuir actividades que generan partículas, como:
- freír alimentos;
- barrer en seco;
- fumar;
- vapear;
- encender incienso;
- utilizar velas;
- producir humo con leña o carbón.
13. Mantén también una temperatura segura
Cerrar ventanas puede ayudar durante episodios de contaminación intensa.
Sin embargo, si esto provoca calor excesivo dentro de la vivienda, debe buscarse un espacio seguro con aire acondicionado o filtrado.
La protección contra contaminación no debe generar un riesgo por temperatura elevada.
HUMO DE INCENDIOS, POLVO Y CENIZA
14. ¿Por qué es peligroso el humo de incendios?
El humo contiene partículas finas capaces de producir:
- tos;
- ardor de ojos;
- irritación de garganta;
- sibilancias;
- dificultad respiratoria.
Los pulmones infantiles todavía se encuentran en desarrollo, por lo que los niños requieren especial protección.
15. ¿Qué hacer cuando hay humo intenso?
- Mantén a los niños dentro de un espacio con aire más limpio.
- Evita juegos y ejercicio al aire libre.
- Espera a que mejoren las condiciones antes de reiniciar actividades intensas.
- Sigue las recomendaciones de protección civil y autoridades sanitarias.
16. Los niños no deben limpiar ceniza
La ceniza puede contener partículas irritantes.
Por ello, los niños no deben participar en:
- barrido de ceniza;
- limpieza de patios contaminados;
- remoción de residuos de incendios.
Estas actividades deben realizarse siguiendo las recomendaciones de las autoridades correspondientes.
CUBREBOCAS Y CONTAMINACIÓN
17. ¿Sirven los cubrebocas?
Los cubrebocas de tela y los quirúrgicos no filtran de manera confiable las partículas finas del humo.
Un respirador puede ayudar únicamente cuando:
- es del tipo adecuado;
- tiene un buen ajuste;
- puede utilizarse de manera segura.
En bebés y niños pequeños, conseguir un ajuste adecuado puede ser difícil.
Por ello, la estrategia principal continúa siendo reducir la exposición y permanecer en un espacio con aire más limpio.
NIÑOS CON ASMA
18. Contaminación y asma
La contaminación puede:
- desencadenar tos;
- aumentar las sibilancias;
- provocar opresión torácica;
- disminuir la tolerancia al ejercicio;
- favorecer exacerbaciones.
Un niño con asma debe tener un plan de acción actualizado y acceso a su medicamento indicado.
19. ¿Debe suspenderse el tratamiento cuando hay contaminación?
No.
No debe modificarse:
- el tratamiento controlador;
- la dosis;
- la frecuencia;
- ni el medicamento de alivio
sin indicación médica.
Si los síntomas se hacen más frecuentes durante episodios de contaminación, conviene consultar al médico para revisar el control de la enfermedad.
QUÉ HACER SI APARECEN SÍNTOMAS
20. Primeras medidas
Si el niño comienza con síntomas durante un episodio de contaminación:
- Suspende el ejercicio.
- Llévalo a un espacio con aire más limpio.
- Permite que descanse.
- Observa si mejora.
- Si tiene asma, sigue su plan de acción.
- Utiliza el medicamento de alivio exactamente como fue indicado.
- Solicita valoración médica si la tos, sibilancias o falta de aire persisten o se repiten.
SEÑALES DE ALARMA
21. Busca atención médica urgente si el niño:
-
tiene mucha dificultad para respirar;
-
empeora rápidamente;
- respira con esfuerzo;
- presenta hundimiento de las costillas;
- no puede hablar adecuadamente por falta de aire;
- no puede comer o beber por dificultad respiratoria;
- presenta labios o piel azulados o morados;
- está confuso;
- está demasiado somnoliento;
- es difícil despertarlo;
- no mejora después del medicamento de rescate indicado.
PREGUNTAS FRECUENTES
22. ¿Si no huele mal, significa que el aire está limpio?
No.
Algunos contaminantes importantes no tienen olor.
La mejor manera de conocer la situación es consultar el índice oficial de calidad del aire.
23. ¿Debemos mantener siempre cerradas las ventanas?
No.
Las ventanas pueden cerrarse temporalmente cuando:
- existe humo;
- la contaminación exterior es importante;
- el índice indica riesgo elevado.
Cuando la calidad del aire mejore, puede volver a ventilarse.
También debe evitarse que el interior de la vivienda alcance temperaturas demasiado elevadas.
24. ¿Un purificador sustituye la ventilación?
No.
Puede ayudar a disminuir algunas partículas, pero:
- no elimina todos los contaminantes;
- no sustituye eliminar fuentes de humo;
- no sustituye una ventilación adecuada cuando la calidad del aire exterior lo permite.
25. ¿Las plantas limpian suficientemente el aire?
No.
Las plantas pueden formar parte del ambiente doméstico, pero no sustituyen:
- reducir las fuentes de contaminación;
- ventilar;
- utilizar filtración cuando está indicada.
26. ¿Puede hacer ejercicio un niño con asma?
Sí.
Un niño con asma bien controlada puede y debe realizar actividad física.
Durante días con contaminación debe:
- consultar el índice;
- reducir intensidad cuando sea necesario;
- cambiar horario;
- elegir un espacio más limpio;
- tener disponible el medicamento indicado.
27. ¿Debo cambiar el tratamiento por la contaminación?
No por cuenta propia.
Si los síntomas aumentan, consulta al médico que atiende al niño para revisar su tratamiento y plan de acción.
28. DIEZ MEDIDAS PRÁCTICAS PARA PROTEGER A LOS NIÑOS
- Consulta el Índice AIRE Y SALUD antes de actividades prolongadas al aire libre.
- Reduce el ejercicio intenso cuando la calidad del aire sea mala.
- Evita zonas con tránsito intenso y humo.
- Durante episodios graves, mantén a los niños en espacios con aire más limpio.
- Utiliza correctamente filtros y purificadores cuando estén indicados.
- Mantén casa y automóvil libres de humo y vapeo.
- No permitas que los niños limpien ceniza después de incendios.
- Mantén actualizado el plan de acción del asma.
- No cambies medicamentos sin indicación médica.
- Reconoce oportunamente las señales de alarma.
29. MENSAJE FINAL PARA LAS FAMILIAS
Revisar la calidad del aire antes de salir, adaptar las actividades y mantener un espacio interior con aire más limpio puede disminuir la exposición de los niños a contaminantes.
En niños con asma, fibrosis quística, displasia broncopulmonar u otras enfermedades respiratorias, estas medidas pueden ser especialmente importantes.
Los niños deben continuar jugando y haciendo ejercicio siempre que sea posible, pero las actividades deben adaptarse cuando la calidad del aire represente un riesgo.
Aire más limpio + menos exposición + actividad física adaptada + tratamiento adecuado = mejor protección respiratoria.
Las decisiones individuales ayudan a proteger a cada niño, pero mejorar la calidad del aire también requiere acciones de toda la comunidad.
Aviso
Esta información es educativa y no sustituye una valoración médica. Sigue las indicaciones de las autoridades locales y consulta a tu médico si el niño presenta síntomas respiratorios o necesita un plan individualizado.
Revisión: octubre de 2026
Responsable editorial: Dr. Mario Soto Ramos · Neumólogo Pediatra
Miembro del Colegio Mexicano de Neumólogos Pediatras, A.C.
Para la elaboración de este material se utilizaron herramientas de inteligencia artificial como apoyo para la redacción y la creación de imágenes. El contenido es de carácter académico y se revisa periódicamente.