CUIDADOS EN INVIERNO Y CAMBIOS DE ESTACIÓN

Escrito el 09/10/2026
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CUIDADOS EN INVIERNO Y CAMBIOS DE ESTACIÓN

Pacientes y Familias · NeumoPed / MedIA

Los cambios de estación modifican la temperatura, la humedad, la circulación de virus respiratorios, la cantidad de polen y la contaminación ambiental. Por eso, durante otoño e invierno —y también al inicio de primavera— algunos niños presentan más tos, congestión nasal, infecciones respiratorias, crisis de asma o síntomas de alergia.

El objetivo no es mantener a los niños encerrados ni evitar el frío por completo. Lo importante es adaptar las actividades, mantener una buena ventilación, prevenir infecciones, reconocer los desencadenantes y proteger especialmente a los niños con enfermedades respiratorias crónica

 

1. ¿Por qué aumentan los problemas respiratorios en invierno?

Durante los meses fríos suelen coincidir varios factores:

  • mayor circulación de virus respiratorios;
  • más tiempo en espacios cerrados;
  • mayor contacto entre personas;
  • menor ventilación;
  • aire más frío y seco;
  • uso de calefacción;
  • exposición a humo de leña o combustibles;
  • cambios bruscos de temperatura.

Estos factores pueden favorecer infecciones respiratorias o desencadenar síntomas en niños con asma, rinitis u otras enfermedades pulmonares.


2. El frío no causa infecciones por sí mismo

Los resfriados, influenza, bronquiolitis y otras infecciones son causados por virus o bacterias, no por “salir al frío”.

Sin embargo, durante el invierno:

  • algunos virus circulan con mayor frecuencia;
  • las personas permanecen más tiempo juntas en interiores;
  • disminuye la ventilación de casas, escuelas y estancias infantiles.

Por eso aumenta la transmisión.


3. ¿El aire frío puede provocar síntomas?

Sí.

En algunos niños, especialmente aquellos con asma, el aire frío y seco puede provocar:

  • tos;
  • opresión en el pecho;
  • sibilancias;
  • sensación de falta de aire.

Esto se relaciona con una mayor sensibilidad de las vías respiratorias.

No significa que el niño deba evitar salir de casa, sino que puede ser necesario:

  • realizar calentamiento antes del ejercicio;
  • evitar actividad física intensa durante frío extremo;
  • seguir el plan de acción para asma;
  • utilizar el tratamiento indicado por su médico.

4. Abrigar adecuadamente, sin exagerar

Los niños deben utilizar ropa apropiada para la temperatura.

Es preferible utilizar varias capas ligeras que puedan quitarse o ponerse según cambie el ambiente.

Es importante evitar:

  • sobreabrigar;
  • mantener ropa húmeda;
  • permanecer con prendas mojadas después de jugar;
  • cambios bruscos entre lugares muy calientes y exteriores fríos.

El exceso de ropa también puede producir calor, sudoración e incomodidad.


5. Ventilar la casa incluso en invierno

Mantener todas las ventanas cerradas permanentemente puede favorecer la acumulación de:

  • virus;
  • humedad;
  • olores;
  • humo;
  • contaminantes;
  • productos químicos.

Cuando las condiciones lo permitan:

  • abre ventanas durante algunos minutos;
  • favorece circulación cruzada del aire;
  • ventila después de cocinar;
  • ventila después de limpiar;
  • evita acumulación de humedad.

No es necesario mantener las ventanas abiertas durante horas si hace mucho frío. Lo importante es realizar ventilaciones periódicas.

 


6. Cuidado con la calefacción

La calefacción puede mejorar el confort, pero algunos sistemas pueden resecar demasiado el ambiente o producir contaminación.

Conviene:

  • mantener los equipos en buen estado;
  • revisar calentadores antes de cada temporada;
  • evitar estufas o braseros improvisados;
  • garantizar ventilación adecuada;
  • evitar colocar calefactores demasiado cerca de camas, cortinas o juguetes.

7. Monóxido de carbono: un riesgo silencioso

El monóxido de carbono es un gas sin color ni olor que puede producir intoxicación grave.

Puede originarse por:

  • calentadores defectuosos;
  • estufas;
  • chimeneas;
  • braseros;
  • calentadores de gas mal ventilados;
  • motores encendidos dentro de espacios cerrados.

Nunca debe utilizarse una parrilla, brasero o motor como fuente de calefacción dentro de una habitación.

Cuando sea posible, es recomendable utilizar detectores de monóxido de carbono.


8. Humo de leña y chimeneas

El humo producido por leña o carbón contiene partículas pequeñas capaces de irritar las vías respiratorias.

Puede empeorar:

  • asma;
  • tos;
  • sibilancias;
  • bronquitis;
  • enfermedades respiratorias crónicas.

Si se utiliza una chimenea:

  • debe tener buena extracción;
  • evita acumulación de humo dentro de casa;
  • mantén a los niños alejados del humo directo;
  • evita utilizar leña húmeda o combustibles inapropiados.

9. Humedad interior

Durante el invierno puede aparecer humedad por:

  • condensación;
  • ventanas cerradas;
  • secado de ropa dentro de casa;
  • filtraciones;
  • ventilación insuficiente.

El exceso de humedad puede favorecer:

  • moho;
  • ácaros;
  • malos olores;
  • síntomas de alergia.

Conviene:

  • reparar filtraciones;
  • ventilar;
  • secar superficies húmedas;
  • evitar condensación persistente.

 


10. ¿Es recomendable utilizar humidificadores?

No siempre.

Si el ambiente es muy seco pueden ayudar en algunas situaciones, pero un humidificador mal utilizado puede favorecer:

  • hongos;
  • bacterias;
  • ácaros.

Por ello:

  • debe mantenerse limpio;
  • no debe utilizarse para aumentar excesivamente la humedad;
  • debe cambiarse el agua con frecuencia;
  • debe seguirse la recomendación del fabricante.

En niños con asma o alergia no debe asumirse que más humedad siempre es mejor.


11. Lavados nasales

Durante los meses fríos son frecuentes:

  • congestión;
  • secreciones;
  • resequedad nasal.

Los lavados con solución salina pueden ayudar a:

  • limpiar secreciones;
  • mejorar la respiración nasal;
  • facilitar la alimentación en lactantes;
  • mejorar el confort.

No previenen por sí solos las infecciones, pero pueden ser una medida útil de cuidado.


12. Hidratación

En invierno los niños pueden beber menos porque sienten menos sed.

Sin embargo, una hidratación adecuada ayuda a mantener:

  • secreciones respiratorias menos espesas;
  • función normal de las mucosas;
  • bienestar general.

Debe ofrecerse agua regularmente, especialmente durante:

  • fiebre;
  • actividad física;
  • ambientes con calefacción;
  • enfermedades respiratorias.

13. Alimentación durante invierno

No existe un alimento capaz de prevenir todos los resfriados.

Lo más recomendable es mantener:

  • alimentación variada;
  • frutas;
  • verduras;
  • proteínas;
  • cereales;
  • grasas saludables;
  • adecuada hidratación.

No es necesario administrar múltiples suplementos para “subir las defensas” si no existe una indicación médica.


14. Vacunación

Mantener actualizado el esquema de vacunación es una de las medidas más importantes para prevenir enfermedad respiratoria grave.

Según edad, antecedentes y recomendaciones vigentes, puede incluir protección frente a:

  • influenza;
  • tosferina;
  • neumococo;
  • Haemophilus influenzae tipo b;
  • COVID-19;
  • otras enfermedades prevenibles mediante vacunación.

La vacuna contra influenza adquiere especial importancia durante la temporada de mayor circulación del virus.

 


15. Prevención de infecciones respiratorias

Durante invierno conviene reforzar:

  • lavado de manos;
  • etiqueta respiratoria;
  • ventilación;
  • vacunación;
  • limpieza razonable de superficies;
  • evitar compartir vasos y utensilios;
  • permanecer en casa cuando se está enfermo y corresponde hacerlo.

16. Escuela y estancia infantil

Los niños pueden presentar más infecciones cuando asisten a espacios colectivos.

Las medidas útiles incluyen:

  • lavado frecuente de manos;
  • ventilación de aulas;
  • vacunación actualizada;
  • limpieza de juguetes;
  • no compartir artículos personales;
  • quedarse en casa cuando existe fiebre o mal estado general.

17. ¿Debe evitarse salir de casa cuando hace frío?

No de manera rutinaria.

Los niños pueden:

  • jugar;
  • caminar;
  • acudir a la escuela;
  • realizar ejercicio,

siempre que estén adecuadamente vestidos y las condiciones ambientales sean razonables.

Debe tenerse mayor precaución cuando existe:

  • frío extremo;
  • viento intenso;
  • contaminación elevada;
  • humo;
  • enfermedad respiratoria activa;
  • asma mal controlada.

18. Ejercicio en invierno

La actividad física sigue siendo importante.

En niños con asma puede ser útil:

  • realizar calentamiento gradual;
  • respirar por la nariz cuando sea posible;
  • evitar ejercicio muy intenso durante frío extremo;
  • tener disponible el medicamento indicado;
  • seguir el plan de acción.

Si aparecen tos, sibilancias, opresión o falta de aire, se debe detener la actividad y valorar al niño.


19. Cambios de estación y alergias

No todos los problemas respiratorios de temporada son infecciones.

Durante primavera y otoño pueden aumentar:

  • pólenes;
  • polvo;
  • humedad;
  • moho;
  • viento.

Esto puede provocar:

  • estornudos;
  • congestión nasal;
  • comezón nasal;
  • ojos rojos;
  • tos;
  • sibilancias.

Por ello conviene diferenciar entre infección respiratoria y alergia.


20. ¿Cómo reconocer síntomas de alergia?

Suelen orientar hacia alergia:

  • estornudos repetidos;
  • comezón de nariz;
  • comezón ocular;
  • lagrimeo;
  • secreción nasal transparente;
  • síntomas que aparecen en determinadas estaciones;
  • ausencia de fiebre.

Sin embargo, alergias e infecciones pueden coexistir.


21. Polen y viento

En niños con alergia al polen puede ser útil:

  • conocer los periodos de mayor exposición;
  • cerrar ventanas temporalmente durante concentraciones muy elevadas;
  • cambiarse de ropa después de actividades prolongadas al aire libre;
  • bañarse o lavarse el cabello después de una exposición importante;
  • evitar secar ropa al aire libre durante días de polen muy elevado.

22. Calidad del aire

Durante invierno puede aumentar la contaminación por:

  • inversiones térmicas;
  • calefacción;
  • quema de leña;
  • tráfico;
  • incendios o quemas.

Antes de realizar ejercicio prolongado al aire libre conviene consultar el Índice AIRE Y SALUD.

Si el aire es malo o muy malo:

  • reduce ejercicio intenso;
  • acorta el tiempo al aire libre;
  • traslada la actividad al interior;
  • vigila síntomas en niños con asma.

23. Niños con asma

Durante invierno pueden presentarse más exacerbaciones debido a:

  • infecciones virales;
  • aire frío;
  • contaminación;
  • humo;
  • suspensión del tratamiento controlador.

Es importante:

  • mantener el tratamiento indicado;
  • revisar técnica inhalatoria;
  • tener disponible el medicamento de rescate;
  • mantener actualizado el plan de acción;
  • no suspender el controlador por cuenta propia.

24. Niños con fibrosis quística, bronquiectasias o enfermedad pulmonar crónica

Estos pacientes pueden requerir medidas adicionales:

  • vigilancia estrecha de infecciones;
  • hidratación;
  • fisioterapia respiratoria;
  • tratamiento inhalado;
  • vacunas actualizadas;
  • consulta temprana ante exacerbaciones.

Las recomendaciones deben individualizarse.


25. Lactantes pequeños

Los bebés pueden presentar mayor riesgo de enfermedad respiratoria grave durante los meses de alta circulación viral.

Conviene:

  • lavarse las manos antes de cargarlos;
  • evitar contacto con personas enfermas;
  • evitar humo;
  • mantener vacunación actualizada;
  • vigilar alimentación;
  • reconocer dificultad respiratoria.

Los prematuros y niños con cardiopatías o enfermedad pulmonar crónica requieren mayor vigilancia.


26. ¿Cuándo debe quedarse un niño en casa?

Debe considerarse permanecer en casa cuando existe:

  • fiebre con mal estado general;
  • dificultad respiratoria;
  • vómitos importantes;
  • decaimiento;
  • enfermedad que impide participar normalmente;
  • indicación específica de aislamiento.

Una tos leve aislada no siempre obliga a faltar.


27. Cambios bruscos de temperatura

Pasar repetidamente de ambientes muy calientes a frío intenso puede provocar molestias respiratorias en niños sensibles.

Puede ayudar:

  • evitar calefacción excesiva;
  • utilizar capas de ropa;
  • dar tiempo para adaptación antes de ejercicio intenso;
  • evitar exponer directamente al niño a corrientes frías al salir de un ambiente caliente.

 


28. ¿El frío “baja las defensas”?

No de la manera en que habitualmente se expresa.

El frío no destruye las defensas del organismo.

Sin embargo, durante las temporadas frías cambian:

  • la circulación de virus;
  • las conductas sociales;
  • la ventilación;
  • algunas respuestas de las vías respiratorias.

Esto puede facilitar que las infecciones y síntomas respiratorios sean más frecuentes.


29. ¿Debemos dar antibióticos al comenzar un resfriado?

No.

La mayoría de los resfriados son causados por virus.

Los antibióticos:

  • no previenen una infección viral;
  • no deben utilizarse “por si acaso”;
  • no acortan un resfriado común.

Solo deben utilizarse cuando existe una indicación médica.


30. ¿Los jarabes para la tos previenen complicaciones?

No.

Los medicamentos para la tos no sustituyen la valoración médica y muchos no están indicados en niños pequeños.

La tos es un síntoma, no una enfermedad.

El tratamiento depende de su causa.


31. SEÑALES DE ALARMA

Busca atención médica urgente si el niño presenta:

  • dificultad importante para respirar;
  • respiración muy rápida;
  • hundimiento de costillas;
  • aleteo nasal intenso;
  • labios o piel azulados;
  • pausas respiratorias;
  • dificultad para hablar;
  • incapacidad para beber o alimentarse;
  • somnolencia excesiva;
  • confusión;
  • convulsiones;
  • empeoramiento rápido;
  • falta de respuesta al medicamento de rescate indicado.

32. DIEZ CUIDADOS PRÁCTICOS PARA INVIERNO

  1. Mantén las vacunas actualizadas.
  2. Ventila la casa diariamente.
  3. Evita humo de tabaco, vapeo y leña.
  4. Utiliza calefacción de manera segura.
  5. Controla humedad y moho.
  6. Mantén una adecuada hidratación.
  7. Abriga al niño con varias capas, sin sobreabrigarlo.
  8. Adapta el ejercicio al clima y a la calidad del aire.
  9. Mantén actualizado el tratamiento del asma y otras enfermedades respiratorias.
  10. Reconoce tempranamente las señales de alarma.

33. PREGUNTAS FRECUENTES

¿Salir sin chamarra causa neumonía?
No. La neumonía es producida por microorganismos. Sin embargo, es conveniente utilizar ropa adecuada para evitar incomodidad y pérdida excesiva de calor.

¿Dormir con la ventana abierta enferma?
No necesariamente. Lo importante es mantener una temperatura confortable y evitar corrientes excesivamente frías.

¿El aire acondicionado o la calefacción causan infecciones?
No por sí mismos. Deben mantenerse limpios, con filtros en buenas condiciones y sin acumulación de humedad.

¿Debo utilizar un humidificador todo el invierno?
No necesariamente. Su uso depende de las condiciones del ambiente y debe evitarse una humedad excesiva.

¿Puede hacer ejercicio un niño con asma durante invierno?
Sí, si el asma está bien controlada. Puede ser necesario adaptar intensidad, horario y medidas preventivas.

¿Todos los mocos en invierno son infección?
No. También pueden existir rinitis alérgica, irritación por frío o exposición a contaminantes.


34. MENSAJE FINAL PARA LAS FAMILIAS

El invierno y los cambios de estación forman parte de la vida cotidiana y los niños no necesitan mantenerse aislados.

La mejor estrategia es combinar:

vacunación + ventilación + ropa adecuada + calefacción segura + ambientes libres de humo + hidratación + ejercicio adaptado + control de enfermedades respiratorias.

El frío por sí mismo no causa una infección. Lo importante es disminuir la exposición a virus y contaminantes, reconocer los desencadenantes de cada niño y actuar tempranamente ante signos de dificultad respiratoria.

 

Aviso

Esta información es educativa y no sustituye una valoración médica. Sigue las indicaciones de las autoridades locales y consulta a tu médico si el niño presenta síntomas respiratorios o necesita un plan individualizado.

Revisión: octubre de 2026

Responsable editorial: Dr. Mario Soto Ramos · Neumólogo Pediatra

Miembro del Colegio Mexicano de Neumólogos Pediatras, A.C.

Para la elaboración de este material se utilizaron herramientas de inteligencia artificial como apoyo para la redacción y la creación de imágenes. El contenido es de carácter académico y se revisa periódicamente.

 


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